No cabe duda que las exigencias del baile, sobre todo para aquellos que se encuentran estudiando cursos superiores o se dedican (pre)profesionalmente a ello, se asemejan a las de cualquier otra atleta.
Sin embargo, especialmente en estilos como el ballet, la obsesión por conseguir una determinada apariencia física puede llevar a las jóvenes ( y cada vez también más chicos) a serios problemas en sus huesos, conllevando las posibles fracturas por estrés.

2014 Female Athlete Triad Coalition Consensus Statement on Treatment and Return to Play of the Female Athlete Triad: British Journal of Sports Medicine 2014;48:289.
Como puedes ver en el esquema, tenemos tres factores a tener en cuenta de suma importancia. La salud hormonal es vital para el correcto desarrollo de los huesos y una salud integral de la mujer, esta se puede ver afectada por carencias o restricciones en la dieta sobre todo en aquellas personas que, como las bailarinas, tienen grandes demandas de energía.
En caso de existir desajustes hormonales se podrá ver reflejado en desajustes de los ciclos menstruales, pudiendo llegar a retirarse la menstruación durante meses o retrasándose la primera aparición de ella.
Estos desajustes también pueden llegar a provocar daños en los tejidos del interior de venas y arterias como puede extraerse en el artículo de Hoch A.Z. et al. Association Between the Female Athlete Triad and Endothelial Dysfunction in Dancers.
Consecuencias de la osteoporosis en el baile
La osteoporosis significa que los huesos se vuelven más «porosos», esto es debido al aspecto que adoptan al perder densidad mineral. Unos huesos con menor densidad de masa ósea serán más frágiles y por tanto con mayores riesgos de padecer fracturas con impactos de baja intensidad.
La fractura más famosa es la denominada fractura por estrés, se da en aquellos deportes o prácticas donde el impacto no tiene por qué ser muy grande pero sí muy repetido en el tiempo. Es por eso que en la danza, donde se somete a los pies a muchos movimientos repetidos es común que aparezcan en el 2º y 3er metatarso o en los huesos sesamoideos.
Estas fracturas, aunque en su mayoría pequeñas, conllevan dolor, inflamación e incapacidad funcional, lo que va a hacer a la bailarina que tenga que estar fuera de su rutina habitual de espectáculos y ensayos.
Conseguir y mantener unos huesos fuertes
La densidad de la masa ósea aumenta hasta alcanzar un pico, el cual tiene lugar en torno a los 25-30 años. Desde la infancia hasta esta etapa es esencial que haya un correcto desarrollo a través de la ingesta correcta de alimentos y estimulando el sistema óseo. Tener un estilo de vida activo donde se practiquen deportes que incluyan algo de levantamiento de peso y se respeten las adecuados tiempos de descanso estimulará aún más tener una buena masa ósea.
Respecto a tomar el sol, es curioso que se ha demostrado que incluso viviendo en zonas soleadas como España, la cantidad de sol que tomamos a veces es insuficiente ya que los meses de frío apenas nos exponemos. Unos minutos de sol (que no horas…) ayudará a fijar esa vitamina D que obtenemos con las comidas y es necesaria para la formación de hueso.





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